Por el Dios que nos rige que os concluya y aniquile · Fotografía: Pentti Sammallahti
· El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, 38 ·
Miguel de Cervantes, 1605
Primera parte, Capítulo IV
«De lo que le sucedió a nuestro caballero cuando salió de la venta»
Por el Dios que nos rige que os concluya y aniquile

Fotografía: Pentti Sammallahti

El labrador, que vio sobre sí aquella figura llena de armas blandiendo la lanza sobre su rostro, túvose por muerto, y con buenas palabras respondió:
—Señor caballero, este muchacho que estoy castigando es un mi criado que me sirve de guardar una manada de ovejas que tengo en estos contornos, el cual es tan descuidado, que cada día me falta una; y porque castigo su descuido, o bellaquería, dice que lo hago de miserable, por no pagalle la soldada1 que le debo, y en Dios y en mi ánima2 que miente.
—¿«Miente» delante de mí, ruin villano?3 —dijo don Quijote—. Por el sol que nos alumbra, que estoy por pasaros de parte a parte con esta lanza. Pagadle luego sin más réplica; si no, por el Dios que nos rige que os concluya y aniquile en este punto. Desatadlo luego.
El labrador bajó la cabeza, y, sin responder palabra, desató a su criado, al cual preguntó don Quijote que cuánto le debía su amo. Él dijo que nueve meses, a siete reales4 cada mes. Hizo la cuenta don Quijote y halló que montaban sesenta y tres reales, y díjole al labrador que al momento los desembolsase, si no quería morir por ello. Respondió el medroso villano que para el paso en que estaba y juramento que había hecho —y aún no había jurado nada—, que no eran tantos, porque se le habían de descontar y recibir en cuenta tres pares de zapatos que le había dado, y un real de dos sangrías5 que le habían hecho estando enfermo.

1 soldada: sueldo, salario o estipendio.
2 en Dios y en mi ánima: juramento utilizado frecuentemente por las mujeres frente al de «en Dios y en mi conciencia» de los hombres.
3 El mentís («desmentir a uno») era una grave afrenta para quien lo recibía y para el testigo, más aún si este había tomado partido por el ofendido.
4 real: moneda que empezó a circular en Castilla en el siglo XIV y que tuvo diferentes valores en función de la época y su composición. Un real de vellón valía 34 maravedíes, mientras que el de plata equivalía a dos reales de vellón (68 maravedíes); un real de plata equivalía a 8,5 cuartos y 16 reales de plata valían 1 escudo de oro.
5 sangría: procedimiento curativo que consistía en hacer una incisión en la vena para sacar el exceso de sangre, es decir, el humor, considerado como la causa de la enfermedad; junto con la purga, era uno de los métodos más utilizados por la medicina de la época.
→ Diccionario de Don Quijote

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