Todos formamos un todo · Fotografía: Eugene de Salignac
· Diario de un hombre ridículo, 26 ·
Fran Vega
Todos formamos un todo
Fotografía: Eugene de Salignac

¡Qué tardes más estupendas paso con todas mis amistades en el cafetín de Tadeo! Y desde que hemos creado el ateneo de guiñotistas nos ponemos muy serios a jugar, para que todos sepan que tenemos un reglamento que cumplir y que anotamos con cuidado las ganancias y las pérdidas. Por ejemplo, Justito solo puede traernos gaseosas si se lo pedimos, no cuando a él le apetezca; si Teofrasto quiere media copita de ponche, tiene que esperar al descanso o a que alguno de nosotros tenga que ir a hacer del vientre, con perdón; y Ginés, que es la monda, solo puede hacer bromas antes de repartir las cartas, para no distraernos y no equivocarnos con las cuentas. Y como Imeldo solo sonríe los jueves, ese día hacemos una excepción y dejamos que se siente con nosotros. Así que ahora todo es más divertido y estamos más organizados, porque también nos hemos puesto de acuerdo en los cargos de la junta directiva: todos somos presidentes, secretarios, tesoreros, portavoces y vocales, y como somos también muy buenos amigos es imposible que surjan disputas o rencillas. Estoy tan contento que después de cenar pienso tomarme un vasito de leche con galletas. Porque hay acontecimientos que merecen ser celebrados.

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© Fran Vega, 2016

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