Daba por bien empleada su determinación
· El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, 25 ·
Miguel de Cervantes, 1605
Primera parte, Capítulo II
«Que trata de la primera salida que de su tierra
hizo el ingenioso don Quijote»
Daba por bien empleada su determinación

Estando en esto, llegó acaso a la venta un castrador de puercos y, así como llegó, sonó su silbato de cañas1 cuatro o cinco veces, con lo cual acabó de confirmar don Quijote que estaba en algún famoso castillo y que le servían con música y que el abadejo2 eran truchas, el pan candeal, y las rameras damas, y el ventero castellano del castillo, y con esto daba por bien empleada su determinación y salida. Mas lo que más le fatigaba era el no verse armado caballero, por parecerle que no se podría poner legítimamente en aventura alguna sin recibir la orden de caballería.

1 silbato de cañas: flauta de pan, también llamada «capapuercos», que los castradores de cerdos usaban para anunciar su presencia.
2 abadejo: forma de denominar al bacalao en algunas zonas de Castilla; en el habla popular, prostituta vieja y barata.
 Diccionario de Don Quijote

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3 comentarios en “Daba por bien empleada su determinación

  1. Muchas gracias, Manuel. Siempre hay fuentes documentales incompletas que no pueden sustituir al trabajo de campo. Lo modificaré en la nota al pie.

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