Mis arreos son las armas, mi descanso el pelear · Fotografía: August Sander
· El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, 22 ·
Miguel de Cervantes, 1605
Primera parte, Capítulo II
«Que trata de la primera salida que de su tierra
hizo el ingenioso don Quijote»
Mis arreos son las armas, mi descanso, el pelear

Fotografía: August Sander

El lenguaje, no entendido de las señoras, y el mal talle de nuestro caballero acrecentaba en ellas la risa, y en él el enojo, y pasara muy adelante si a aquel punto no saliera el ventero, hombre que, por ser muy gordo, era muy pacífico, el cual, viendo aquella figura contrahecha, armada de armas tan desiguales como eran la brida, lanza, adarga1 y coselete,2 no estuvo en nada en acompañar a las doncellas en las muestras de su contento. Mas, en efecto, temiendo la máquina de tantos pertrechos, determinó de hablarle comedidamente, y así, le dijo:
—Si vuestra merced, señor caballero, busca posada, amén del lecho, porque en esta venta no hay ninguno, todo lo demás se hallará en ella en mucha abundancia.
Viendo don Quijote la humildad del alcaide3 de la fortaleza, que tal le pareció a él el ventero y la venta, respondió:
—Para mí, señor castellano, cualquiera cosa basta, porque «mis arreos son las armas, mi descanso el pelear, etc.».4
Pensó el huésped que el haberle llamado castellano había sido por haberle parecido de los sanos de Castilla,aunque él era andaluz y de los de la playa de Sanlúcar,6 no menos ladrón que Caco,7 ni menos maleante que estudiantado paje, y así, le respondió:
—Según eso, las camas de vuestra merced serán duras peñas, y su dormir, siempre velar; y siendo así bien se puede apear, con seguridad de hallar en esta choza ocasión y ocasiones para no dormir en todo un año, cuanto más en una noche.
Y, diciendo esto, fue a tener el estribo a don Quijote, el cual se apeó con mucha dificultad y trabajo, como aquel que en todo aquel día no se había desayunado.

1 adarga: escudo pequeño y de cuero, generalmente con forma de corazón u ovalada.
2 coselete: coraza ligera, generalmente de cuero, que cubre pecho y espalda.
3 alcaide: en época medieval, encargado de la guarda y defensa de algún castillo o fortaleza.
4 Mis arreos son las armas, mi descanso, el pelear: primeros versos de un romance popular titulado La Constancia, cuya primera estrofa explica también la respuesta del ventero: «Mis arreos son las armas, / mi descanso, el pelear, / mi cama, las duras peñas, / mi dormir, siempre velar».
5 sanos de Castilla: expresión con la que se indica que alguien no tiene malicia ni doblez.
6 Sanlúcar de Barrameda: población andaluza ubicada en la actual provincia de Cádiz, cuya playa era en tiempos de Cervantes lugar de reunión de pícaros, indeseables y fugitivos de la justicia.
Caco: en la mitología griega, Caco, hijo de Hefesto, era un gigante mitad hombre y mitad sátiro que vomitaba torbellinos de llamas y humo. En el Siglo de Oro el personaje se convirtió en ladrón mitológico, de donde procede el término como sinónimo de «ladrón».
 Diccionario de Don Quijote

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