Dichosa edad y siglo dichoso · Fotografía: Antanas Sutkus
· El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, 18 ·
Miguel de Cervantes, 1605
Primera parte, Capítulo II
«Que trata de la primera salida que de su tierra
hizo el ingenioso don Quijote»
Dichosa edad y siglo dichoso

Fotografía: Antanas Sutkus

Yendo, pues, caminando nuestro flamante aventurero, iba hablando consigo mismo y diciendo:
—¿Quién duda sino que en los venideros tiempos, cuando salga a luz la verdadera historia de mis famosos hechos, que el sabio que los escribiere no ponga, cuando llegue a contar esta mi primera salida tan de mañana, de esta manera?: «Apenas había el rubicundo1 Apolo2 tendido por la faz de la ancha y espaciosa tierra las doradas hebras de sus hermosos cabellos, y apenas los pequeños y pintados pajarillos con sus harpadas lenguas3 habían saludado con dulce y meliflua armonía la venida de la rosada aurora, que, dejando la blanda cama del celoso marido, por las puertas y balcones del manchego horizonte a los mortales se mostraba, cuando el famoso caballero don Quijote de la Mancha, dejando las ociosas plumas, subió sobre su famoso caballo Rocinante y comenzó a caminar por el antiguo y conocido campo de Montiel».4
Y era la verdad que por él caminaba. Y añadió diciendo:
—Dichosa edad y siglo dichoso aquel adonde saldrán a luz las famosas hazañas mías, dignas de entallarse en bronces, esculpirse en mármoles y pintarse en tablas, para memoria en lo futuro. ¡Oh, tú, sabio encantador, quienquiera que seas, a quien ha de tocar el ser cronista de esta peregrina historia! Ruégote que no te olvides de mi buen Rocinante, compañero eterno mío en todos mis caminos y carreras.
Luego volvía diciendo, como si verdaderamente fuera enamorado:
—¡Oh princesa Dulcinea,5 señora de este cautivo corazón! Mucho agravio me habedes fecho en despedirme y reprocharme con el riguroso afincamiento de mandarme no parecer ante la vuestra fermosura. Plegaos, señora, de membraros6 de este vuestro sujeto corazón, que tantas cuitas por vuestro amor padece.

1 rubicundo: dicho de una persona, que tiene buen color y parece gozar de completa salud.
2 Apolo: en la mitología greco-romana, dios del sol y de la música, inventor de la poesía y jefe de las musas. Hijo de Zeus y Leto y hermano gemelo de Artemisa.
3 harpadas lenguas: lenguas que tienen un canto grato y armonioso.
4 campo de Montiel: zona geográfica de la Mancha, ubicada entre las actuales provincias de Ciudad Real y Albacete.
5 Dulcinea del Toboso: amada de don Quijote, que transforma el nombre de Aldonza Lorenzo, hija de Lorenzo Corchuelo y Aldonza Nogales, debido a que «aldonza» equivale a «dulce» y a que El Toboso es una población de la Mancha ubicada en la actual provincia de Toledo.
5 membrarse: acordarse.
 Diccionario de Don Quijote

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«Prosiguió su camino, sin llevar otro que aquel que su caballo quería»
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