«Los dos prestamistas», de Van Reymerswaele
· Intramuros ·
Marinus Van Reymerswaele
«Los dos prestamistas»
o «Los recaudadores de impuestos», 1540
Óleo sobre tabla (92 × 74,6 cm)
National Gallery, Londres

Como a veces ocurre en nuestros tiempos, la diferencia entre recaudador y prestamista en el siglo XVI no siempre estaba clara —de hecho, esta tabla aparece titulada también como Los recaudadores de impuestos— y en ocasiones una misma persona desarrollaba las dos funciones al mismo tiempo: el control de lo recaudado no era minucioso, por lo que una parte de lo que el recaudador obtenía de los contribuyentes por orden gubernativa quedaba en sus manos para regresar a las de los ciudadanos en forma de préstamo realizado con las reglas de la usura.
No es de extrañar, por tanto, que en todos los territorios el recaudador de impuestos fuera objeto de insidias y responsable, directo o indirecto, de la pobreza y las hambrunas que habitualmente asolaban muchas zonas de población.
Pero si en El cambista y su mujer Metsys se limitó a representar la ejecución de una profesión tan necesaria entonces como lo son ahora sus versiones contemporáneas, Van Reymerswaele (1490-1546) se ensaña en esta tabla con dos personajes que adquieren rasgos de locura ante el delicado trabajo que realizan. Sentados ante un libro de anotaciones y un montón de monedas, el personaje de la izquierda del espectador anota los ingresos con mirada concentrada, pero tocado con un estrafalario sombrero rojo que desvirtúa su aparente seriedad.
A su lado, su compañero lleva un gorro muy similar, en negro, y cuenta las monedas que van siendo anotadas. Su mueca ejerce una impresión grotesca y caricaturesca y se impone en la escena a la mirada baja del otro personaje, atento a su libro de registros. Tras ellos, un armario de madera soporta en la parte alta papeles desordenados, una palmatoria y lo que parecen ser recibos o anotaciones antiguas que permanecen sin clasificar.
Casi cinco siglos después no parece que la escena representada por Van Reymerswaele difiera mucho de algunas de nuestros tiempos. Si acaso, y no estamos del todo seguros, la indumentaria y los sombreros.

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