En los universos colindantes
· Diario de un hombre ridículo, 4 ·
Fran Vega
En los universos colindantes

Ayer por la tarde fui a pasear por el barrio de San Arcadio y observé cosas muy raras, escaparates muy extraños y anuncios que no entendía. Como no salgo mucho por los universos colindantes me da la impresión de que las temáticas cambian muy deprisa, pero a lo mejor es que yo voy más despacio o soy más lento, no lo sé bien. En unos grandes almacenes había un montón de chicos arremolinados delante de una pantalla, gritando y diciendo palabrotas sin sentido cada vez que salían letreros y sonidos. Me fui de allí espantado. En el parque de los Querubines vi después jovenzuelos aparentemente amigos, porque cada uno estaba atento a su teléfono en miniatura y no hablaban entre ellos, sino con otros que no estaban presentes. La cosa es que la juventud de hoy se divierte de insólita forma y me parece que tampoco estudia como debiera, así que no estoy seguro de lo que pasará el día de mañana ni quién nos dirá lo que tenemos que hacer. Tengo que dar cuerda al reloj de cuco.

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© Fran Vega, 2016

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