Entre cimas y cantillos · Fotografía: Rob Woodcox
· Cuentos del Mar Negro, 4 ·
Fran Vega
Entre cimas y cantillos
Fotografía: Rob Woodcox

Caminaban a veces sobre las grietas antiguas de los muros de piedra para encontrar en ellas la llama escondida que les llevara hasta la orilla esperada. No había en sus ojos más huellas que las de oscuras guaridas ni más arena en sus pies que las de playas desiertas, territorios comunes que cada día olvidaban para asaltar los cielos y los mares y acometer los horizontes omitidos, convencidos como estaban de que había llegado el momento de arrinconar en el desván de la memoria los miedos desusados y los fríos cancelados. Se adentraban juntos y constantes en las aguas permanentes sin observar la sólida presencia de sílices y lápidas, de lajas y cantillos que salpicaban su trayecto hacia las cumbres y los ápices, lugares desde los que señalar por fin con la mirada los destinos más preciados, aquellos que justificaran los caminos recorridos, los adioses descuidados y los silencios aceptados. Para cuando las primeras luces llegaron a sus manos, sus almas eran ya puro clamor frente a la tierra buscada, amparo perpetuo y refugio perfecto ante las lluvias eternas.

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© Fran Vega, 2013

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